Situacion: 2 A.M.
El niño empecinado en seguir mirando "bujitos" en la tele.
Mamá y papá oponen resistencia.
Papá apaga la tele.
Berrinche.
Mucho.
Mamá reta al niño.
El niño gana la pelea.
Promete dormir cuando termine el capítulo.
Cumple.
Se acuesta al lado de mamá y le dice al oído:
-Mami, tu tienes que hablar despacito, no fuerte.
Mamá lo abraza. Rendida.
A bordo cuando estabas en mi panza. A bordo cuando naciste. A bordo... siempre.
lunes, 12 de enero de 2015
lunes, 5 de enero de 2015
martes, 30 de diciembre de 2014
miércoles, 24 de septiembre de 2014
domingo, 15 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
domingo, 11 de mayo de 2014
miércoles, 26 de marzo de 2014
martes, 18 de marzo de 2014
lunes, 17 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
sábado, 8 de febrero de 2014
domingo, 1 de diciembre de 2013
viernes, 11 de octubre de 2013
sábado, 11 de mayo de 2013
lunes, 18 de febrero de 2013
viernes, 1 de febrero de 2013
viernes, 26 de octubre de 2012
sábado, 13 de octubre de 2012
El placer de llevarte cerquita mío...
Cuando naciste, el cuerpo me pedía tenerte cerca. Cuando naciste, descubrí que desatender mi instinto me resultaba imposible. Han pasado dos años, muchas cosas cambiaron, pero el llamado de mi cuerpo a estar fusionado con el tuyo, sigue intacto. "A bordo cuando estabas en mi panza. A bordo cuando naciste. A bordo, siempre..."
“El placer de llevarte Cerquita Mío” es un carnaval de Blogs iniciado por Cerquita Mío, para celebrar la Semana Internacional de la crianza en brazos 2012 y dar a conocer lo maravilloso de llevar pegaditos nuestros hijos siempre cerquita nuestro…
Todos los que envíen su foto participan en un sorteo por un premio espectacular:
Un Fular con bolsillo estampado por la gente de Alquimia Color con un diseño a elección del ganador/a . Estas son las opciones:
Para participar, ademas de enviarnos la foto, solo deben ser fans de Cerquita Mío y de Alquimia color en Facebook.
jueves, 26 de julio de 2012
Monotemático
Basta con que alguien intente sentarse frente a la computadora para que Valentino la señale y ordene:
-Po Pepe.*
Basta con agarrar el control remoto de la tele para que Valentino la señale y sentencie:
-Po Pepe.
Basta con intentar usar el celular para que Valentino lo señale y exija:
-Po Pepe.
Basta con preguntarle, (ya en la cama, listos paraintentar dormir), qué canción le gustaría cantar para que Valentino ignore todo el repertorio y escoja:
-Po Pepe.
Nuestro hijo esta en fase "Monotemático".
*Po Pepe: léase "Sapo Pepe"
-Po Pepe.*
Basta con agarrar el control remoto de la tele para que Valentino la señale y sentencie:
-Po Pepe.
Basta con intentar usar el celular para que Valentino lo señale y exija:
-Po Pepe.
Basta con preguntarle, (ya en la cama, listos para
-Po Pepe.
Nuestro hijo esta en fase "Monotemático".
*Po Pepe: léase "Sapo Pepe"
viernes, 29 de junio de 2012
Este bebé no llora*
Septiembre de 2011, sala de espera del pediatra. Surge una charla con la mamá de una nena de tu misma edad. Entre otras cosas, me pregunta si dormís solo, a lo que contesto que no, que dormimos los tres juntos. Me cuenta que a ella le recomendaron el libro "Duérmete niño", que lo puso en práctica con su beba de 8 meses y que después de soportar sólo 4 noches de llanto, lograron la paz, la armonía y el descanso tan deseado.
Le digo que no soy partidaria de dejarte llorar, que nunca había podido hacerlo ni por unos minutos, pero debo reconocer que semejante promesa de conciliar algunas horas de descanso me llamaron la atención.
Volví a casa, lo comenté con papá y decidimos comprar el libro para ver bien de que se trataba.
Lo encontramos rápidamente, y lo primero que leo al abrirlo en una página al azar es esto:
"... el niño debe dormirse sin que le tomen la mano, sin acunarlo, sin cantarle, sin abrazarlo, sin mecerlo, y muchísimo menos amamantarlo..."
Recuerdo haber sonreido, porque era justamente todo lo que nosotros hacíamos para ayudarte a conciliar el sueño.
Leí todo el librito de una sola vez, y mientras leía, me iba imaginando la situación, y se me iba haciendo un nudo cada vez más grande en el estómago, en el alma.
Te imaginaba en tu cuna, detrás de los barrotes, llorando desesperadamente, pidiendo por nuestros brazos, nuestras caricias, nuestros besos, nuestras canciones.
Te imaginaba con un muñeco "Pepito", tirado a tus pies, demostrándonos que no era su compañía la que deseabas, la que te hacía falta.
Te imaginaba golpeándote contra todo, gritando, tosiendo de tanto llorar, y llegando a vomitar sólo para "manipularnos".
Te imaginaba tratando de entender nuestro cambio de actitud. Tratando de entender porqué las dos personas que decían amarte más que a nadie en este mundo te dejaban ahí, implorando cariño, protección, acercándose a vos a una distancia prudencial, evitando todo contacto fisico para no entorpecer el tratamiento, que con una voz carente de emoción dicen cosas como que te están enseñando a dormir y que eso es por el bien de la familia.
Te imaginaba buscando mi oreja, como hacés siempre que tenés sueño. "¿Cómo va a hacer para dormirse sin la oreja?", nos preguntábamos con papá todas las noches.
Imaginaba tu corazoncito, chiquitito, ese mismo que había escuchado latir con fuerza en las ecografías, golpear desesperado adentro tuyo, mostrando tu desolación, tu angustia ante semejante abandono.
Escuchamos voces calificadas, llámese pediatra, que nos dijo que si no tenías afecciones cardíacas, no te iba a suceder nada si te pasabas una semana entera llorando...
Te imaginaba sintiendo que ya no te amábamos mas, que habíamos dejado de quererte, que tal vez habías cometido un error y que estabas pagando por eso.
Pasé tantas noches sin dormir, pensando en todo esto, planificando la fecha del inicio de esta tortura, y te miraba dormir pegadito a mi y a papá, en el medio de los dos, acariciando nuestras orejas, tan calmo, tan feliz... ¡¿Qué era lo que te estábamos por hacer?!
La fecha de inicio de la tortura siempre se posponía, por una cosa o por la otra. Sé que eran todas excusas. Ni papá ni yo podíamos hacerte/hacernos eso. Es una atrocidad. Una falta total de respeto hacia vos, hacia tu integridad física, psíquica y emocional. Una falta grave como padres, hacer todo lo contrario a lo que nos decia el instinto.
NO PUDIMOS. NI PODREMOS. NI QUEREMOS.
No estoy haciendo un juicio de valor sobre aquellas personas que lo hicieron o están de acuerdo. Cada familia sabe lo que es mejor para sus hijos. En nuestra familia y con nuestro(s) hijo(s) eso no va a funcionar nunca, sencillamente por que no queremos que funcione aquí.
Arjona, en una de sus canciones dice: "...No arregles lo que no se descompuso...". Nuestra manera de dormir es perfecta asi como es, con sus imperfecciones. No niego que es agotador cuando te negás a dormir, cuando tu única siesta del día no pasa de los 20 minutos, cuando tardás una hora y media en quedarte dormido, cuando me levanto contracturada por dormir siempre de costado para que tengas siempre mi oreja a mano, pero nunca lo cambiaría por noches de llanto, desesperación y desolación.
¿Cómo me sentiría yo, que tengo 28 años, al estar triste por alguna razón, que mi mamá me escuche llorar en mi habitación y que no venga a consolarme, a abrazarme, a decirme que todo va a estar bien, que no estoy sola, que ella siempre va a estar a mi lado? Me sentiría totalmente abandonada, sola, desolada, muchísimo más triste de lo que me sentía antes.
Frente a esta situación, podría el Sr. Estivill afirmar que lo que mi madre está haciendo es por mi bien, para que me acostumbre a los golpes de la vida.
Podría el Sr. Estivill afirmar que lo que yo estoy haciendo es idear un macabro plan para manipular a mi madre para que venga a mi encuentro cada vez que yo lo exija, para no permitirle vivir su vida tranquilamente, tal como lo era antes de que yo naciera.
¿COMO TE ÍBAMOS A HACER ESO A VOS?
De solo pensar que contemplé la posibilidad se me revuelve el estomago. No pasa un solo día en que te observo dormir pegadito a mi, tomado de mi oreja y me arrepiento por el solo hecho de haber pensado en ponerlo en práctica con vos.
Gracias Estivill, por decirme lo NO tengo que hacer con mi hijo.
AUNQUE YO YA LO SABIA.
*"Este bebé no llora" es una frase cantada que decimos siempre con papá, desde tu primer día de vida, cuando al escucharte llorar, corremos a tu encuentro ofreciéndote al instante aquello que creemos que necesitás: teta (ahora comida), abrazos, besos, juegos, mimos, consuelo, etc, etc, etc...
Le digo que no soy partidaria de dejarte llorar, que nunca había podido hacerlo ni por unos minutos, pero debo reconocer que semejante promesa de conciliar algunas horas de descanso me llamaron la atención.
Volví a casa, lo comenté con papá y decidimos comprar el libro para ver bien de que se trataba.
Lo encontramos rápidamente, y lo primero que leo al abrirlo en una página al azar es esto:
"... el niño debe dormirse sin que le tomen la mano, sin acunarlo, sin cantarle, sin abrazarlo, sin mecerlo, y muchísimo menos amamantarlo..."
Recuerdo haber sonreido, porque era justamente todo lo que nosotros hacíamos para ayudarte a conciliar el sueño.
Leí todo el librito de una sola vez, y mientras leía, me iba imaginando la situación, y se me iba haciendo un nudo cada vez más grande en el estómago, en el alma.
Te imaginaba en tu cuna, detrás de los barrotes, llorando desesperadamente, pidiendo por nuestros brazos, nuestras caricias, nuestros besos, nuestras canciones.
Te imaginaba con un muñeco "Pepito", tirado a tus pies, demostrándonos que no era su compañía la que deseabas, la que te hacía falta.
Te imaginaba golpeándote contra todo, gritando, tosiendo de tanto llorar, y llegando a vomitar sólo para "manipularnos".
Te imaginaba tratando de entender nuestro cambio de actitud. Tratando de entender porqué las dos personas que decían amarte más que a nadie en este mundo te dejaban ahí, implorando cariño, protección, acercándose a vos a una distancia prudencial, evitando todo contacto fisico para no entorpecer el tratamiento, que con una voz carente de emoción dicen cosas como que te están enseñando a dormir y que eso es por el bien de la familia.
Te imaginaba buscando mi oreja, como hacés siempre que tenés sueño. "¿Cómo va a hacer para dormirse sin la oreja?", nos preguntábamos con papá todas las noches.
Imaginaba tu corazoncito, chiquitito, ese mismo que había escuchado latir con fuerza en las ecografías, golpear desesperado adentro tuyo, mostrando tu desolación, tu angustia ante semejante abandono.
Escuchamos voces calificadas, llámese pediatra, que nos dijo que si no tenías afecciones cardíacas, no te iba a suceder nada si te pasabas una semana entera llorando...
Te imaginaba sintiendo que ya no te amábamos mas, que habíamos dejado de quererte, que tal vez habías cometido un error y que estabas pagando por eso.
Pasé tantas noches sin dormir, pensando en todo esto, planificando la fecha del inicio de esta tortura, y te miraba dormir pegadito a mi y a papá, en el medio de los dos, acariciando nuestras orejas, tan calmo, tan feliz... ¡¿Qué era lo que te estábamos por hacer?!
La fecha de inicio de la tortura siempre se posponía, por una cosa o por la otra. Sé que eran todas excusas. Ni papá ni yo podíamos hacerte/hacernos eso. Es una atrocidad. Una falta total de respeto hacia vos, hacia tu integridad física, psíquica y emocional. Una falta grave como padres, hacer todo lo contrario a lo que nos decia el instinto.
NO PUDIMOS. NI PODREMOS. NI QUEREMOS.
No estoy haciendo un juicio de valor sobre aquellas personas que lo hicieron o están de acuerdo. Cada familia sabe lo que es mejor para sus hijos. En nuestra familia y con nuestro(s) hijo(s) eso no va a funcionar nunca, sencillamente por que no queremos que funcione aquí.
Arjona, en una de sus canciones dice: "...No arregles lo que no se descompuso...". Nuestra manera de dormir es perfecta asi como es, con sus imperfecciones. No niego que es agotador cuando te negás a dormir, cuando tu única siesta del día no pasa de los 20 minutos, cuando tardás una hora y media en quedarte dormido, cuando me levanto contracturada por dormir siempre de costado para que tengas siempre mi oreja a mano, pero nunca lo cambiaría por noches de llanto, desesperación y desolación.
¿Cómo me sentiría yo, que tengo 28 años, al estar triste por alguna razón, que mi mamá me escuche llorar en mi habitación y que no venga a consolarme, a abrazarme, a decirme que todo va a estar bien, que no estoy sola, que ella siempre va a estar a mi lado? Me sentiría totalmente abandonada, sola, desolada, muchísimo más triste de lo que me sentía antes.
Frente a esta situación, podría el Sr. Estivill afirmar que lo que mi madre está haciendo es por mi bien, para que me acostumbre a los golpes de la vida.
Podría el Sr. Estivill afirmar que lo que yo estoy haciendo es idear un macabro plan para manipular a mi madre para que venga a mi encuentro cada vez que yo lo exija, para no permitirle vivir su vida tranquilamente, tal como lo era antes de que yo naciera.
¿COMO TE ÍBAMOS A HACER ESO A VOS?
De solo pensar que contemplé la posibilidad se me revuelve el estomago. No pasa un solo día en que te observo dormir pegadito a mi, tomado de mi oreja y me arrepiento por el solo hecho de haber pensado en ponerlo en práctica con vos.
Gracias Estivill, por decirme lo NO tengo que hacer con mi hijo.
AUNQUE YO YA LO SABIA.
*"Este bebé no llora" es una frase cantada que decimos siempre con papá, desde tu primer día de vida, cuando al escucharte llorar, corremos a tu encuentro ofreciéndote al instante aquello que creemos que necesitás: teta (ahora comida), abrazos, besos, juegos, mimos, consuelo, etc, etc, etc...
domingo, 17 de junio de 2012
viernes, 15 de junio de 2012
Desahogo
Escribo esta entrada a la 2.30 de la mañana, cansada, agotada. No suelo escribir cuando mis nervios están tan alterados, pero necesito desahogarme. El día de Valentino comenzó hoy cerca de las 9 de la mañana, como todos los días, minutos mas, minutos menos. Jugó a la pelota, anduvo en el pata-pata, en el triciclo, corrió con la perra, jugo con los tupper de la cocina, bailó todas las canciones de Adriana, se trepó en la reja de la ventana, saltó arriba del sillón, en fin, lo que hace todos los días. Al mediodía fuimos a hacer un tramite al centro, se durmió en el auto unos 5 minutos, siempre se duerme 3 cuadras antes de llegar al destino.
Al regresar a casa, se quedó dormido. Pensé que por lo menos descansaría una hora, pero el timbre lo despertó a los 9 minutos de haber arrancado su sueño.
Como era de esperarse, el mal humor se fue apoderando de el (y de mi) a medida que transcurría la tarde, negándose a dormir en cuanta oportunidad le presenté.
Cristian llegó de trabajar y yo me fui a mi clase de pilates, después de dos intentos fallidos de mi parte de hacerlo dormir, se quedó llorando. Dudé millones de veces si irme o no. Nunca antes lo había dejado llorando en ningún lado, con nadie. Pero realmente necesitaba aire, respirar un poco, calmarme para no seguir perdiendo la paciencia como la venía perdiendo. Pensé que tal vez al ratito se le pasaría, pero no. No paró de llorar en la hora y media que me ausenté.
Cenamos, lo bañé, y lo acosté. No quiso dormir. Se bajó de la cama y se fue.
Mas tarde, lo mismo.
Y lo mismo...
Así llegamos a las 3 de la mañana, con un bebé de 1 año y 8 meses pasado de revoluciones, habiendo vivido 18 horas intensas, de juego y llanto, de risas y quejas, y habiendo dormido solo 14 minutos.
No sé de dónde saca la energía. No sé si es energía o estrés. No sé si le estoy transmitiendo mis nervios. No sé si estoy haciendo bien las cosas.
No sé qué hacer.
Al regresar a casa, se quedó dormido. Pensé que por lo menos descansaría una hora, pero el timbre lo despertó a los 9 minutos de haber arrancado su sueño.
Como era de esperarse, el mal humor se fue apoderando de el (y de mi) a medida que transcurría la tarde, negándose a dormir en cuanta oportunidad le presenté.
Cristian llegó de trabajar y yo me fui a mi clase de pilates, después de dos intentos fallidos de mi parte de hacerlo dormir, se quedó llorando. Dudé millones de veces si irme o no. Nunca antes lo había dejado llorando en ningún lado, con nadie. Pero realmente necesitaba aire, respirar un poco, calmarme para no seguir perdiendo la paciencia como la venía perdiendo. Pensé que tal vez al ratito se le pasaría, pero no. No paró de llorar en la hora y media que me ausenté.
Cenamos, lo bañé, y lo acosté. No quiso dormir. Se bajó de la cama y se fue.
Mas tarde, lo mismo.
Y lo mismo...
Así llegamos a las 3 de la mañana, con un bebé de 1 año y 8 meses pasado de revoluciones, habiendo vivido 18 horas intensas, de juego y llanto, de risas y quejas, y habiendo dormido solo 14 minutos.
No sé de dónde saca la energía. No sé si es energía o estrés. No sé si le estoy transmitiendo mis nervios. No sé si estoy haciendo bien las cosas.
No sé qué hacer.
viernes, 8 de junio de 2012
Valenccionario Tomo VIII
-

- No hay mas: ná má
- Manzana: Asana
- Adriana: Anána
- Iara: Iaia
- Tana: Ñaña
- Salí: Líiiiiii
- Máaa! Vení: Máaaa! Iñi...
- Mamadera: Me-me-me
- Sapo Pepe: Pe-pe-pe
- Paloma: moma
- Tomá: má
- No: na
- Zapatilla: Pate
- Vamos: Va
- No anda: na nada
- Jugo: bubo
- Pupo: popu
- Ya está: ya-tá
- Gracias: Táta
- Chau Chau: Ta Ta!
- (Le pregunto) Me amás?(Me contesta) Na na...
sábado, 19 de mayo de 2012
jueves, 26 de abril de 2012
P.V.D.C. Parte II
No busques correlatividad en las fechas porque no la vas a encontrar... La primera parte de este relato la escribí hace tres meses, y el proyecto se pospuso después de probar y probar durante unos cuantas noches, en las que ni vos ni yo descansábamos bien, yendo y viniendo de la cama a la cuna, de la cuna a la cama.
Hace un par de noches, y aprovechando que ya tenes bien incorporada la habilidad de bajarte de la cama reptando para atrás, decidimos sacar la baranda y hacer el intento, acolchonando un poco el suelo por si te caías.
La primer noche te acosté a las 23 hs en tucuna cama, me senté en el suelo y te canté hasta que te quedaste dormido agarrado de mi oreja. A las dos y media de la mañana me llamaste, y te pasé a nuestra cama hasta la mañana.
La segunda noche, te acosté a la misma hora y siguiendo la misma rutina, pero esta vez no me llamaste sino hasta las seis y media de la mañana, cuando te pasé a nuestra cama para dormir un ratito mas.
Las siestas de la tarde, que no duran mas de veinte minutos, también las haces en tu cama.
No te gusta dormir tapado, para nada. Ni con la sabana y mucho menos con un acolchado o frazada. Nada. Tanto así que la primer noche te quejabas porque no podías deshacerte de la manta, pataleabas y pataleabas hasta que te destapé, diste la media vuelta y te dormiste tranquilo... Así que ahora dormís vestido con ropa calentita, por ahora no encuentro otra solución.
Vamos a ver que pasa hoy, que es la tercera noche de esta segunda etapa del "Proyecto Valen duerme en sucuna cama".
Al verte durmiendo en tu cama de nene grande, sin las barandas no puedo dejar de preguntarme, ¿cuándo fue que creciste tanto, que casi no me di cuenta?
Hace un par de noches, y aprovechando que ya tenes bien incorporada la habilidad de bajarte de la cama reptando para atrás, decidimos sacar la baranda y hacer el intento, acolchonando un poco el suelo por si te caías.
La primer noche te acosté a las 23 hs en tu
La segunda noche, te acosté a la misma hora y siguiendo la misma rutina, pero esta vez no me llamaste sino hasta las seis y media de la mañana, cuando te pasé a nuestra cama para dormir un ratito mas.
Las siestas de la tarde, que no duran mas de veinte minutos, también las haces en tu cama.
No te gusta dormir tapado, para nada. Ni con la sabana y mucho menos con un acolchado o frazada. Nada. Tanto así que la primer noche te quejabas porque no podías deshacerte de la manta, pataleabas y pataleabas hasta que te destapé, diste la media vuelta y te dormiste tranquilo... Así que ahora dormís vestido con ropa calentita, por ahora no encuentro otra solución.
Vamos a ver que pasa hoy, que es la tercera noche de esta segunda etapa del "Proyecto Valen duerme en su
Al verte durmiendo en tu cama de nene grande, sin las barandas no puedo dejar de preguntarme, ¿cuándo fue que creciste tanto, que casi no me di cuenta?
miércoles, 25 de abril de 2012
Valenccionario Tomo VII
- Ya está: Ya-Ta
- No: na
- Moma (apodo de la perra): Maaamo
- Mema (mamadera): Mame
- Veni: Ñiiiiiii
- Sali (a la perra): Liiiii
- Nene: Neeene
- Pepe (el sapo): Pepe (comenzó siendo Babo, luego Babe, luego Bebe, luego BepBep)
- Papá: bapbap
- Bien: Ieeeeee!! Ie Ie Ie Ieeee!
- Uno, dos yyy Tres!: (Uno, dos y...) Tieeee!
- Uno, dos, tres, cuatro yyy Cinco!: (Uno, dos, tres, cuatro yyyy) Tieeee!
- Gracias: Ta-ta
- Tomá: Tá
- Ay: Ayq (Cuando el Dr. pincha al Brujito de Gulubú en la canción de María Elena Walsh)
miércoles, 14 de marzo de 2012
Pequeño Detalle
Hoy no voy a relatar los avances ni las locuras de mi pequeño bebé... sino que le voy a pedir prestado este espacio a Valentino para contar que estoy en medio de un proyecto personal que me causa ansiedad, miedo, orgullo y muchos etcéteras mas: Pequeño Detalle, Cositas para Bebés.
Esta en pleno desarrollo, en constante construcción. Tengo muchas ideas que a veces no encuentran el tiempo para llevarse a cabo, ganas de que progrese, crezca... De a poquito iré encontrando la manera...
Allí les dejo el link para quienes quieran echar un vistazo... Gracias!
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